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Tu nombre
del letargo me despierta
cuando hay sombras en mi puerta.
Tu nombre
es la miel de mis oídos.
Te nombro
y en la calma de mi noche
se aceleran los latidos.
En el cielo se divisa
una luna comprendida.
Tu nombre
es mi luz en la negrura
y el abrigo en la penumbra.
Tu nombre
en mi piel se hace nido.
Te nombro
y en la calma de mi noche
se aceleran los latidos.
En el cielo se divisa
una luna comprendida.
Tu nombre abre el aire suavemente...
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