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Déjame mujer que te lo diga
déjame que estoy viviendo a mil
Labios de un saludo indiferente
se confunden en los míos
con total normalidad.
Déjame mujer que te lo pida
déjame que estoy viviendo mal
Alma que conmueves con tus ansias
rechazando en estos tiempos
todo vuelo de razón.
Si yo quisiera enloquecerme
creo que es mi oportunidad.
Te llamo siempre y te respiro
sin hablarte, solo intento
recordarte una vez mas.
Déjame mujer que te lo diga
déjame así el frío se me va
Horas muertas siguen los relojes
de navíos que aun anclados
van en busca de otro mar.
No permitas que hable como un loco,
solo y sin coherencia por ahí
vida de una espera confundida
de locura insana y mía
que alimenta una pasión. |